martes, 13 de octubre de 2009

India. Contra el acoso sexual

Amrit Dhillon

Fuente:www.elmundo.es / REUTERS

De acuerdo a las estadísticas en la India dos millones mujeres fueron víctimas de acoso sexual en los lugares públicos, particularmente en el transporte público. El presente artículo se refiere a este fenómeno.

Para las mujeres en la India, el acoso sexual es parte de la vida diaria. Pero ahora le están haciendo frente. Un hombre en una calle de Nueva Delhi le toca un pecho a una joven británica y sale corriendo. Si no fuera por el hecho de que era la hija de un diplomático británico, es poco probable que la policía se hubiera enterado y mucho menos que el hecho hubiera llegado a la prensa. La cosa es que, para dos millones de mujeres en la India, el acoso sexual de los hombres a las mujeres en público es algo cotidiano cuando se aventuran a la calle o usan el transporte público.

Sin embargo, ahora algunas mujeres están presentando batalla con un proyecto, Blank Noise, inspirado en el blog de la artista Jasmeen Patheja, 26, donde había subido fotos de hombres que la habían acosado en la calle.

Recientemente, algunas mujeres que participan en el proyecto fueron al South Extension, un centro comercial muy concurrido en Nueva Delhi, para participar en un híbrido de acción callejera y performance artística que apuntaba a hacerle frente a los hombres que miran lascivamente a las mujeres en público. Cuando un hombre mira con ojos insinuantes, las mujeres lo rodean en silencio y lo miran fijo. Frente a una docena de pares de ojos que los escudriñan, todos se echan atrás.

Como para subrayar el punto, las mujeres llevan ropa con la inscripción "Me estás mirando", al mismo tiempo que repartían panfletos donde se explicaba que el acoso sexual viola el respeto y la dignidad de una mujer.

Las ideas poderosas de Patheja surgen de su propia experiencia como víctima de acoso sexual y como alguien que tuvo que cambiar su actitud y su manera de vestirse por la mirada lasciva y el manoseo de los hombres en público.

Su último proyecto es una muestra de 1.000 prendas utilizadas por mujeres en el momento de sufrir un acoso sexual que estará en exhibición en septiembre y que no muestra ninguna asociación con una vestimenta indecente.

Otro proyecto consistió en leer en voz alta en el transporte público los comentarios de víctimas de acoso sexual en el sitio web de Blank Noise. Uno habla de tres amigas que salieron a cenar una noche y fueron manoseadas en un ómnibus. Otro habla del miedo "de que alguien me agarre y viole mi espacio".

Los hombres se quedan mudos cuando escuchan las lecturas. "A veces las mujeres se ponen de pie y dicen que describimos exactamente sus experiencias y que quieren participar", dice Nirmala Ravindran, una periodista que hizo una lectura en un ómnibus.

El contexto de la situación es un triste indicio de la incapacidad de la India para enfrentar el tema de la desigualdad femenina. En Nueva Delhi, el acoso sexual es un hecho de la vida diaria y las encuestas demuestran que el 90% de las estudiantes universitarias dicen haberlo sufrido alguna vez. Las cifras oficiales de la India difundidas en agosto –y que para muchos apenas reflejan la superficie del problema- demuestran que en la India violan a una mujer cada media hora.

Las mujeres extranjeras son particularmente vulnerables ya que algunos hombres indios piensan que las mujeres occidentales están sexualmente disponibles, una situación agravada por la exposición a la pornografía occidental. Recientemente encarcelaron al hijo de un político por violar a una turista alemana en Rajasthan.

Los analistas encuentran varias explicaciones para la situación, además del hecho de que la India es una sociedad sexualmente reprimida que segrega a los sexos desde la niñez, prohibiendo el contacto inocente.

Como tuvieron tan poca interacción, los hombres en la India están totalmente desinformados sobre las mujeres. "No perciben qué es aceptable o cuáles son los límites", dice Laura Neuhaus, una texana de 23 años que trabaja para una multinacional en Bangalore.

También se les echa la culpa a las películas de Bollywood. El héroe persigue a la mujer y ella actúa de manera recatada, rechazando sus avances. Pero él la sigue acosando y, al final, ella responde. Los hombres piensan así de las mujeres", dice Usay Prakash, ingeniero de software en Bangalore y miembro de Blank Noise.

Otro factor es que la India no prepara bien a sus hijas para defenderse. Pocas le devuelven la mirada a un extraño y le gritan que se aleje. El condicionamiento cultural les enseña a ser dóciles y sumisas. Sólo toparse con la mirada de un hombre hace que las mujeres se sonrojen.

Los hombres también salen perdiendo con el acoso. Un comentario publicado en el sitio web sugiere que quizás una propuesta de un hombre pueda tomarse de manera negativa. En un caso, en el sitio aparece la foto de un hombre sólo por invitar a una mujer en una parada de colectivos a tomar una taza de café.

Un comentario en el sitio observaba lo siguiente: "Esto muestra lo conservadora que es la India como país y cómo salen perdiendo las chicas indias. Un extraño te invita a tomar un café y dicen que es acoso sexual".

Pero para Patheja éste no es un ejemplo de una zona gris. "Cada cultura tiene sus reglas y todos las conocemos. En la India no se acepta que un perfecto desconocido le empiece a hablar a una mujer en la calle a menos que se la hayan presentado antes", dice.


Editado por Mujeres Hoy

Fuentes: Clarín, "En India, las mujeres se unen para luchar contra el acoso sexual", septiembre 2006.

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